Esta no es una historia divertida y pense en escribirla ya que estos ultimos dias me estuve comiendo el coco con esto en vez de concentrarme en otras cosas mas productivas. Los hechos son los siguientes:
Para asegurarme, ya que me he dado cuenta que no se pueden dejar cabos sueltos ni siquiera por unos dias, tuve que ir a trafico a dejar este escrito.
Como pueden imaginarse, la culpa de todo esto es mia, y que no se puede confiar en que otra persona terminará una venta. Asi que estimados lectores, ya sabeis cual es la lección, siempre guarden copias de todo esto al menos por unos años.
Los contratos no se cierran hasta que todas las partes firmen.
OTRA LECCION DE VIDA ,TU LO HAS DICHO, NADA SE PUEDE CONFIAR A OTRO DE PALABRA. ES LAMENTABLE ,PERO ES ASI. CARINOS Y ADELANTE.
Confia en nadie, siempre. Saludos desde la carretera de valldemosa.